Archivo mensual: diciembre 2011

La Educación, clave para el futuro de Europa. Razones para el optimismo.

Del 2 al 4 de noviembre de 2011 hemos celebrado en Vitoria-Gasteiz las VII Jornadas Internacionales de Cultura Europea, organizadas por la Asociación Cultural Raíces de Europa. Han estado centradas en la educación, pues las consideramos una realidad clave para el futuro de Europa. Han venido profesores y expertos de Suecia, Finlandia, Holanda, Reino Unido, Francia y España, y, creo sinceramente que sus intervenciones han sido ciertamente brillantes, aportando numerosa información, ideas y experiencias, sin caer en tópicos fáciles ni afirmaciones superficiales.
En estas breves líneas quiero ofrecer algunas de estas ideas, a modo de pintura impresionista, que conforman el “cuadro” que dejaron en mi memoria, y que, si tuviera que darle un título, podría ser: “Educación: poderosas razones para el optimismo”, o “La educación: clave de un gran futuro para Europa y el mundo, que vale la pena alcanzar”.
Es evidente que vale la pena mirar hacia los países del norte de Europa, porque allí la Educación, sin que falten dificultades, es un valor grande y admirado, con muchos logros y aspectos positivos, de los que podemos aprender y mejorar, también de sus errores.
Durante esos intensos días salieron a relucir muchos e interesantes datos y experiencias, y me resulta difícil condensarlo, pero me impresionó profundamente lo que dijo un profesor venido de Finlandia, Javier Salazar, oriundo de Granada, con una tal pasión por la enseñanza, que, a pesar de ser un reconocido directivo de la farmacéutica Novonordisk, decidió dedicarse totalmente a la educación, dejando su “importante” y bien remunerado trabajo, y confirmándonos que su radical decisión ha valido la pena. De lo que nos dijo sobre la educación en Finlandia me sorprendió la referencia al extraordinario prestigio del que allí gozan los profesores, especialmente los de primaria, prueba y consecuencia de lo cual es la aspiración general de los mejores alumnos del bachillerato finlandés a ser profesores, y, sobre todo, de primaria. Además de por el prestigio social, por su calidad profesional, por la admiración de los alumnos y padres…, y a pesar de que su retribución es bastante inferior a la de la de muchos profesionales de otras actividades.
Resaltó a su vez la estrecha relación entre profesores y padres, dando numerosos ejemplos, entre otros el hecho este tan rotundo: la mayoría de los docentes escriben cada día en el programa Vilma una información sobre la actividad de cada uno de sus alumnos durante la jornada transcurrida, también con ideas para lo que podrían hacer ese día en casa, para los que no habían podido asistir… Pero lo que todavía me resultó más impresionante es que casi todos los padres siguen diariamente esos informes a través de internet, y los ponen en práctica.
Además, aunque se trata de colegios estatales, los padres tienen el colegio como propio, en parte por la historia de la fundación de estos centros, fruto del empeño de los ciudadanos de cada localidad… Prueba de que el centro donde estudian sus hijos es casi de ellos, son las colectas que realizan para mejorar aspectos concretos del colegio. Y participan de muchos otros modos. Además, los alumnos, dedican algunos días a limpiar las aulas, el patio e incluso los alrededores del centro.
También me sorprendió que se diera mucha importancia a las tradiciones y fiestas, especialmente las de Navidad: nos dijo que en todos los colegios del país se representan los textos evangélicos del Nacimiento de Jesús.
Otra idea que me pareció destacable: los alumnos leen mucho, y se procura que el colegio y la biblioteca pública estén juntos, y siempre tienen en el pupitre el llamado “libro de pupitre”, al que todos los días dedican tiempo de lectura.
Aunque me vienen más recuerdos sobre Finlandia, no puedo olvidar algo de los demás países, especialmente un dato que me llamó poderosamente la atención. El profesor de Holanda, Giacomo Garulli, profesor de uno de los más prestigiosos y antiguos centros de Holanda -el “Stedelijk Gymnasium Haarlem”, uno de los colegios más antiguos de Holanda (fundado en 1389)-, nos contó que en 1995 se decidió que, con el fin de mejorar la calidad de la educación, que los colegios dejaran de ser estatales y pasaran a particulares (padres, profesores, instituciones…), de modo que mejorara su dirección, cercanía profesores-padres…: ahora mismo, solo el 3% de los centros son estatales, los demás son privados y, en su inmensa mayoría, concertados.
Benoit Pellistrandi, venido de París, resaltó los numerosos problemas que sufre la educación en Francia, fruto en gran medida del intento de “igualitarismo” que se lleva realizando desde finales de los 60, y que, a pesar de las inversiones presupuestarias cada vez más altas, no consiguen cambiar la tendencia. Además, el número de huelgas de docentes es cada vez más alto, impidiendo también una regularidad en la enseñanza.
Otra intervención de extraordinario interés fue la de la profesora Inger Enkvist, asesora en el ámbito de la educación del gobierno sueco. Además de resaltar la importancia del prestigio del profesorado, su cualificación, la necesidad de la implicación de los padres…, destacó también la de la exigencia al alumno, y evitar un “igualitarismo” que se olvida de cada alumno, con su personalidad, capacidades, situación familiar…
Ofrecemos un magnífico texto que nos acaba de enviar, basado en su intervención y reflexión tras asistir a las Jornadas, dedicado a las claves del éxito finlandés, que nos parecen tan sugerentes como útiles.
Me dejo mucho en el tintero, pero insisto en que la impresión general que saqué es que hay muchos motivos para el optimismo en el ámbito de la Educación, y, por tanto, muchas razones de optimismo para el futuro de nuestra sociedad.

José Alipio Morejón.

Director de Raíces de Europa

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